Gladys Cepeda


Poema 2

hay un mendrugo de horas

 

frente al hambre de los tiempos

 

gritos arderán en hogueras de los vientres

 

ave fénix

 

detenida mácula

 

vestida por la trampa de un destino

 

como enjambre

 

martilleo de dedos

 

marcarán territorio

 

voz              llevaba cuchillos

 

como naturaleza muerta

 

se petrifico la verticalidad de mi cosmos

 

una pupila en blanco

 

Edgardo Neco Perata


PARA UN AMOR CONSUMADO


 

Me esperás con los brazos extendidos,

 sabiendo que muy pronto seré tuyo

 desde el primer vaguido de mi vida

 fuiste mi amada fiel, sin ser mi dueña

 No te importó mi rechazo,

 mi desdén ni mi desprecio.

 Nunca esbozaste el menor reproche.

 Te enamoraste de todos mis defectos,

 amaste como propios mis amores…

me quisiste feliz mirando hacia el futuro,

 con el puño en lo alto y el ideal cumplido

 para poder decir,

 cuando llegara a tus amantes brazos.

 Valió la pena esperar, este es mi hombre

Roberto Ayala



“Cosa de cuerdos"
 
¿Quién te hizo de un encuentro?,
 un sueño desvariado,
 y un desvelo despiadado en noches de tanto frio,
 de ceniceros repletos e ideas insensatas y canciones de amor.
 ¿Quién te hizo en un verso?,
 las palabras añadidas,
 que la curva de tus labios pronunciaba,
 lejanía de estrellas y lunas que rodaban,
 luego de ocultarse el sol.
 si apenas puedo hilar,
 dos frases con algo de sentido,
 lo demás se me va,
 entre miradas y suspiros.
 ¿Quién te hizo algún motivo?,
 alguna razón concreta de tantas sin razones que me abordan,
 yo chamuyo la cuestión con los demás,
 que nada pasa.
 ¿quién hizo que tu presencia?,
 me sea tan necesaria en tanto espacio en la casa,
 francamente una locura de cuerdos que abandonan,
 la normalidad...

Gustavo Silva


En el viejo manicomio

 todos los locos son napoleones

 con una mano dentro

 y la otra en el afuera herido

 lisiado de autos y bocinazos

 que piropean al otoño

 

algunos saludan

 con un guiño desde el agujero de un ojo,

 no falta alguno que con el meñique

 saque a pasear sus mocos

 no falta alguno que se lleve el índice a la sien

 y suicide al mundo

 

pero hay un loquito que

 con la mano en el adentro

 extrae un saxofón invisible

 que ni la celosa y almidonada enfermera

 alcanza a ver:

 un saxofón espeluznante

 una alucinada luz de contrabando

 con boca y claves de alarido

 con fulgores que vuelan y nunca se apagan

 con perfume de algún puerto en el olvido

 

y suenan quejumbrosos búhos

 y la luna se deshace en ceniza blanca

 en pasos de tiza que dibujan

 un increíble y único instante

 y el instante queda a la espera

 del día

 y el día a la espera de sublevarse

 en acontecimientos inesperados

 para el afuera

 pero intensamente esperados

 para el adentro

 

como por ejemplo

 que una caravana de locos

 encolumnados sobre el filo del paredón

 baile en desequilibrio un fuego en fuga

 o por ejemplo

 que la razón vaya pidiendo perdón

 y no quedé ni un napoleón;

 sólo un loquito soñando

 a lo charlie parker

 desde el espejismo de un saxofón

 

y un aquelarre en comparsa

 de manos afuera

 al compás del aire desafinado

 y por siempre desatado,

 dé por inaugurada

 la necesidad y la urgencia

 de un viento acariciando

 un cielo patas para arriba

 y en desaforada celebración.

Jorge Vinitsky


Rocío

 

Inspirado en un poema japonés del sigloXVll

 

Desde hoy

 la lluvia

 no mojará

 nuestros cuerpos

 ni copiará nuestra risas

 Desde hoy

 el fuego no arderá

 en nuestros cuerpos desnudos

 Desde hoy

 empalidecerán los colores

 Y nuestra música

 no nos acariciará los oídos

 Desde hoy

 el rocío

 borrará nuestros nombres

 escritos

 en el prado del amor

Oscar Vicente Conde


Quién me habla al oído

qué palabras desea inculcarme

 

 

y que aún no haya pronunciado

 

 

por qué esa voz es tan escasa

para no ser reconocida

a pesar del esfuerzo

 

 

cuál es su propósito

si en verdad tiene alguno

o sólo busca una identidad

a través de mi boca

 

 

mi boca que permanece sitiada

y experimenta el dolor de la queja

de la soledad

del silencio como castigo

vaya uno a saber de qué extraño dios

 

 

quién me habla al oído

como una súplica

 

 

quién se atreve

a perturbarme sin pedir permiso

 

 

si ya no tengo necesidad de decir nada

si he dicho todo

 

 

y se han negado a escucharme

María Eugenia Caseiro

"En la distancia inabarcable
se funden los adioses"
Teodoro Lecman






En el adiós se moldeaba el desafecto
con blancura terrible...
No supimos naufragar en la distancia
con el vuelo apagado
y la noche cubierta de banderas
reclamando el paisaje de los cuerpos
la luz
por donde debió pasar el rostro alegre
tal vez una niña, un pez, un aguacero
pero nunca el negro contrafuerte de la espera
en que no hubo recuerdo.
El adiós tiene un sabor inconfundible
no hay lugar para canelas ni membrillos
no hay lugar para almíbares ni flores...
los pájaros, las frutas y los sueños
se hacen de sal y espuma
de un incierto aroma complicado
y no hay lugar
para atisbar las calles

ni paisajes con ventanas encendidas.

María De Los Angeles Balmaceda


Salve la luna derribándose en tus ojos

 El paso insomne que te busca

 Salve las mudas aguas

 o el barro fresco que te hace de cama

 La oquedad del abrazo

 Salve los dientes de tu soledad

 Y tu infancia en cruz

 Salve el caldo negro

 que inundó de algas

 tus tripas

 quemándote

 quemándonos

 Salve la puta puerta

 a la que aúllan,

 ávidos de tu manjar de ángel

 los perros de la noche.

 



Edgardo Neco Perata


¡BASTA DE VERSO!!!

 

No me hables del aroma,

 del latido,

 de sentimientos emergentes

 de tu mente,

 el amor no se piensa

 en ritmos sincopados,

 presuntuosas metáforas

 herméticos mensajes

 en palabras pintadas

 donde no brota el odio,

 el rencor ni la ira

 a lo sumo un reproche

 de algún sueño frustrado,

 alguna espera vana

 algún dolor de olvido

 No repitas te amo, te amo, te amo

 en un tiempo infinito

 Nunca EL nombre

 a quien va dedicado

 siempre será un ignoto

 de caricias virtuales

 en tu sexo mojado

 Tus románticos sueños,

 con que remontas vuelo

 hacia un amor eterno

 con los pies en la tierra…

Y yo, diré .me gusta,

 te mentiré, qué bello,

 Cuando en verdad prefiero

 que me muerdas que los labios

 que me entregues tu cuerpo,

 y que sean gemidos

 lo que digan tus versos

Ana Lucía Montoya Rendón


LUTO

 

Luto el de la lengua cuando no puede proteger su derecho a murmurar. De luto la soledad llorando la pérdida de su celda vacía, ese espacio en el que, callada, reclinaba sus penas sobre la libertad de silencios; ella, la libertad de silencios, también de luto porque murió encadenada. Ahora todos, séquito, elegantemente cuervo: la voz, la mirada, los sueños, sin derecho a dormir en paz aunque sea sobre el recuerdo de una tumba. Esto es, en verdad, el canto de un pañuelo blanco que se creyó paloma.

Nira Etchenique



Pregunto por la muerte y me pregunto
por dónde te quitaron de mi sangre,
quién fue, quién quiso, quién estuvo
comiéndote el amor con dientes grandes.
Ahora ya me callo, es el crepúsculo.
El sol se agarra a dios como un ahogado.

Antoine Saeta


TELEVITONTOS (Twd, Got, Ahs...)

 

Disfrutas de los programas

 tontos de la tele,

 en lugar de dormir,

 leer un libro,

 aprender un idioma

 o adquirir

 conocimiento científico,

 luego culpas

 al sistema educativo,

 al gobierno,

 a los ricos,

 a los banqueros

 y a la supuesta

 falta de oportunidades,

 está claro que

 no son tus bolsillos

 los únicos lugares vacíos

 que posees,

 no tienes nada en tu cabeza,

 eres un zombie

 que florece entre excusas.

Inés Manzano


QUE RESPIRES TODAVÍA

 

No es para mí el pulso apaciguado

 Debajo de la hierba

 se sacian los leopardos de palabras hirientes

 Cuando yo era pequeña jugaba con sus crías

 Nos olíamos

 con lujuria y torpeza Malparados

 Había que atreverse

 ni belleza

 ni alivio

 ¿Querías un misterio?

 Todavía consigo ajustar mi cabeza entre sus fauces

 y cantar sin sentido

 No me duele

 Dura

 como las piedras

 sólo lo que me fue robado

 Si hace frío

 hinco el diente en mi seda

 y ruego

Elena Cabrejas


CONTINÚO CAYENDO

 

En el canto de la soledad tiemblan los pétalos

 de la flor aquella que me dieran tus manos

 cuando era tiempo de aprender a nombrarte

 en los rincones del sueño que me ayudabas

 a construir suave

 despaciosamente

 apartando las telarañas de los desencuentros

 del día

 los cortinados del anochecer

 el chocar de suspiros contra el jadeo del pecho

 a punto de estallar.

 

El canto de la soledad penetrándome

 en este largo espacio desde mis párpados cerrados

 hasta el lago de tus ojos

 donde siempre he caído

 y continúo cayendo

 interminablemente.

Ada Noemí Zagaglia


La última gota.

 Devuélveme la gota

 que se escurrió de mis ojos.

 Tan pequeña y dulce

 que fue a dar a tu pecho desierto

 y sin embargo,

 se hincó en mi corazón.

 Devuélvela,

 por si acaso una noche de éstas,

 un ángel decida hacer con ella

 una flecha o una flor.

 Y esta vez, sea yo la que decida...

 liberarla de ti en las estrellas

 ¡y por fin

 apostarle

 al verdadero amor!

 Ella no te pertenece.

 Y yo...

 tampoco.

 Ada Noemí Zagaglia

Pedro Lopez Cerviño


Pequeño madrigal

 

A la herida

 suele suceder la cicatriz

 al fuego prosigue la ceniza

 a la vida la historia

 y al amante el hastío.

 

Pero al hastío sucede

 la dulce remembranza del amante

 a la historia una suerte de resurrección de vida

 a la ceniza el gris vademécum de lo que alguna vez

 fue fuego

 y a la cicatriz

 puede suceder

 puede suceder

 que se abra si redundas en ella

 y otra vez vuelva

 definitivamente

 a ser la herida abierta.

 

Pedro Lopez Cerviño

 (Santiago de Cuba, 1955)

Clelia Bercovich


FRIDA EN LA CAMA

 ( a Frida Kahlo)

 

Atravesada por hierros,

¿quíen llegaba hasta tu cama ?

¿quién te miraba a los ojos ?

Las mujeres te cuidaban

Las negras cejas

el chile verde

y una jarra blanca

Blanca blanca blanca

es la espera.

 

Clelia Bercovich

Aldo Luis Novelli


 
caos

 

fuori

 un fiume

 di sangue

 corre per le strade

 

dentro

 questa diga

 di parole

 non riesce

 a fermarlo.

 

Trad. Carlo Bordini.

 

*

 desmadre

 

afuera

 un río

 de sangre

 corre por las calles.

 

adentro

 éste dique

 de palabras

 no logra

 contenerlo.

 

/a.l.n.-

Carlos Oyague Pásara


DISTINGUIDOS POETAS.

 

Distinguidos poetas, yo les pido:

 que disculpen mi antojo por la rima,

 y también por la métrica que lima

 lo que sobra del verso que concibo.

 

Con el ritmo, igual soy incisivo,

 pues me da la cadencia que anima

 y la voz, que armónica sublima,

 cada verso preciso que hoy escribo.

 

Se acabaron los siglos del barroco,

 cuando todo poeta medio loco,

 recitaba poemas a la luna.

 

No pretendo tener esa fortuna,

 pero admiro su arte y los evoco,

 como grandes maestros de la pluma.

 

Carlos Oyague Pásara

Antonio Ramos Olmo.


EL PRESO

 

Con el alma encogida pienso en eso

 que tú y yo compartimos en la vida,

 y una sombra arrastrada por su peso

 caigo a tus pies buscando una salida.

 

Mas sin tu amor, mis labios son mi herida,

 mi corazón mi cárcel y yo el preso

-sin otro corazón que me lo pida-

de esta pasión que me despierta un beso.

 

Así que tú dirás dónde me quieres:

 ¿si entre rejas y atado a una cadena,

 o en tú boca y cumpliendo mis deberes?

 

Así que tú dirás dónde se pena:

 ¿si cosido a esta sombra entre alfileres

 o pagando en tu cuerpo mi condena?

 
de Antonio Ramos Olmo.