SILVIA PALFERRO


 

 

Algo de la melancolía apura

los pasos tal vez

para que la tinta

se haga verso sobre los vientos.

 

Y es colombina esta noche

como salida de un tango

o de la tela despientándose

los detalles de musa

y llovizna sobre la acera.

 

Desde la fantasmal

garganta del barrio

se dice Boedo hasta la entraña

gris del papel. Acaso con la misma voz

habría hecho su queja Homero en las tormentas

mientras recortaba otro poema

contra la piel del sur;

esquinando su charco de luz

en el cartel.

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Sólo tengo el poema

y algún temblor de verdes

en la mirada para oscurecer

las horas. Y decir - te -

quiero

casi sin voz

desde el fondo

entintado

de sobremesa y lunas.

Nada pediré. Pero

contra alguna pared

tibios contornos

desdibujarán la noche.

Y seremos

nuestras manos

neblinando por los borde

de otra despedida.