Alicia Susana Gómez, Buenos Aires, Argentina

Estación Piquete

Puente reclama la estación piquete
humareda de caucho que desdibuja el sol.
Olor a hambruna. Dolor antiguo frío.
Una olla desborda guiso bronca.
Manos ajenas palmean hombros propios
en esa barricada hay certidumbre:
Retumba la palabra "Compañero".

Irrumpe el arma con un gurca brazo
estampida ilusión despliega al viento.
Un cuerpo de mujer que cubre al hijo
y llora solo el niño
en medio de una bala.
Ofrece la Estación un falso amparo.
Dos pibes, portadores de Esperanza,
Persisten resguardarla.
Pero, celada, no hay disparo vano:
Bien elegido, el blanco son los sueños.
Rodilla rota. Espalda, tiro artero.
Pero en vuelo levantan. Resiste la caída.
Esa fuerza del odio eleva piernas
y la columna invierte
la dirección de sangre.

Pero, ojos bien abiertos, sonrisa desafío
enfrentan la mirada acero puro:
Lucero cinco picos, las pupilas.

"Samarikui", susurra Pachamama.
Por cada dos que parten surgen miles:
No precisa de abrazo la Utopía
se muta, puño en alto, hacia los cielos.

POEMA LEÍDO EN LA OBRA DE TEATRO DE VICENTE ZITO LEMA "LOCOS DE NOCHE". ESCRITO EN HOMENAJE A DARÍO Y MAXI.