JUAN ARÉVALO


AMANTES

 

 ELLA, lo acaricia, suavemente

 con sus manos frágiles y suaves.

 el, le cuenta del mar y del crepúsculo

 le dice que la ama

 toma sus manos y besa suavemente sus labios de miel

 le murmura a sus oídos

 le acaricia sus cabellos. juega con ellos

 ¡y en ese encuentro, de miradas, el deseo se hace piel !

 el ,le desprende uno a uno los botones de su camisa

 surca ,con sus dedos temblorosos, los contornos de su cuerpo

 ella, cierra sus ojos...su cuerpo se enciende

 sus deseos se reavivan

 una metamorfosis delicada y sensual hace de ella , ¡la amanta perfecta !

 el baja con suavidad hasta la mitad del ajeno cuerpo

 y se vuelve explorador

 explorando cada rincón, cada luz, cada oscuridad, cada centímetro

 ¡haciendo de la fruta sagrada un dulce pecado !... ¡el rito ha comenzado!

 haciendo del cuerpo desnudo, un desierto húmedo y ardiente

 el levanta sus ojos. la mira a ella

 le calma su sed .sus egoísmos. sus miedos. sus apetitos...

 ella, candente y osada juega con sus dedos , con las sabanas

 las aprieta con fuerza

 suspira. susurra...sus pechos ya no le pertenecen

 sus pensamientos la someten

 la vuelven sumisa a la razón del fuego

 que la va quemando por dentro, la va liberando

 desglosando el alma, quitando el oxido de sus vanidades .

 mientras el la sigue atormentando, en las profundidades de su carnes

 el muestra su don de amante perfecto...
 la noche es larga. el tiempo un péndulo. el destino un misterio...