A Tiempo / TOMAS DE LOS REYES BURGOS/ ESPAÑA

Las cosas llegan siempre justo a su hora.

En el reloj de Dios jamás hay prisa.

El timonel del mundo no improvisa

Ni se adelanta el tiempo, ni demora


La impasibilidad con que labora

El Dios Cronos, la máquina precisa.

Así, mientras disfruto de esta brisa,

Recuerdo que jamás vuelve "el ahora".



Estamos en un río que no vemos

Donde el pasado queda congelado

E inevitablemente nos movemos

Al mismo tiempo que nos desintegramos

En el agua invisible del pasado:

¡OH, simple material cronometrado!